|
|
![]()
“La Taillade” se encuentra al borde del “Massif Central”. Esto significa que un paseo de unas decenas de kilómetros en auto (o, los que gustan, en bicicleta) lo deja en el punto de inicio de las caminatas más preciosas que hay. Un paseo en auto de tres cuartos de hora por ejemplo, lo puede dejar en el “Prat de Bou”, desde donde puede iniciar una caminata hacia del “Plomb du Cantal”. La cumbre se alcanza en unas dos horas. Es una caminata, no hay necesidad de escalar. No se necesitan zapatos especiales ni equipo para escalar. Si hace buen día, desde la cúspide tiene una vista espléndida de todo el entorno. Si está nublado, o lloviendo, mejor ni se inicia la caminata. Si le toca un día muy despejado, con prismáticos hasta se puede divisar el “Mont Blanc”, a una distancia de más de 300 kilómetros. Si quiere realizar una caminata por las montañas un poco más exigente, puede intentar subir al “Puy Griou” (no es tan elevado, pero especialmente la última parte de la subida es bastante pesada), al “Puy Marie”, el “Peyre Arce” o una de las otras cimas. La oficina de turismo de Neuveglise le puede informar ampliamente respecto a las posibilidades. El “Cantal” es conocido por su serenidad, su preciosa naturaleza y su rica flora y fauna. Es realmente el territorio de las plantas silvestres más preciosas, y por lo demás, entre otras cosas, lagartijas, pájaros, sapos, víboras, corzos, venados y jabalíes.
Pero, si no le gusta mucho trepar, los alrededores también le ofrecen muchas otras posibilidades. Una caminata hacia los “Gorges du Bes”, por ejemplo, jamás la olvidará, especialmente si toma la ruta “Espagnol”. Lo que sí, depende de usted encontrar los sitios atractivos. Noel Brun, el primer propietario del camping, alguna vez redactó un relato magnífico sobre las cosas extraordinarias del entorno. Este relato lo he traducido desde el francés hacia el holandés, y se puede conseguir en la recepción. Pero, también sin aquel relato, le falta tiempo para verlo todo. La serenidad rural, los preciosos paisajes montañosos, las aldeas magníficas, donde el tiempo parece haberse detenido, las granjas sumamente antiguas, erigidas en piedra natural, a menudo sin cemento alguno, las iglesias a veces muy antiguas, la población sumamente simpática … realmente, no se puede mencionarlo todo, mejor usted mismo lo va descubriendo.
¿Quiere saber más? Pulse aquí.
|